El gobierno de coalición exige un certificado médico desde el primer día de enfermedad y elimina las bajas telefónicas, pero el canciller Friedrich Merz y el ministro de Finanzas Lars Klingbeil aclaran que el empleado no debe ver al médico ese día.La ministra de Salud Nina Warken mantiene las consultas por vídeo y los certificados parciales, mientras Jens Spahn y ministros del SPD dicen que la medida limitará los abusos y los sindicatos advierten que puede saturar las consultas y aumentar el riesgo de contagio en salas de espera.La Kassenärztliche Bundesvereinigung calcula unas 30M visitas médicas extra al año,
DAK-Gesundheit indica que las notas por teléfono suponían cerca del 1% de las certificaciones entre 2020 y 2023, y los empleadores ya afrontan aproximadamente €82-85B anuales por salarios por enfermedad.