Canadá y Australia han suscrito un contrato de defensa por 2.500 millones de dólares para instalar un sistema avanzado de radar en el Ártico destinado a la alerta temprana.Este pacto representa la mayor exportación militar australiana, empleando tecnología de largo alcance para detectar amenazas bajo el marco de vigilancia del NORAD.El proyecto, apoyado por
BAE Systems, busca alcanzar su capacidad operativa en 2029 impulsando la colaboración industrial y la seguridad fronteriza en el extremo norte.