La cumbre del G7 en Francia concluyó con una inusual unidad entre Estados Unidos y los aliados europeos sobre el respaldo a Ucrania y un nuevo marco para evitar la proliferación nuclear en Irán.Los líderes acordaron endurecer las sanciones contra Rusia y establecieron planes para reducir la dependencia económica de China en el sector de materias primas críticas.El encuentro abordó también la gobernanza de la inteligencia artificial, exigiendo a las grandes tecnológicas mayores medidas de protección para la seguridad en línea.A pesar de los avances diplomáticos, los representantes de la
UE se mantienen cautelosos sobre la continuidad de los compromisos adquiridos por
Donald Trump.