Curaçao se clasificó para la Copa Mundial de la FIFA 2026, convirtiéndose en la nación más pequeña en la historia del torneo.El equipo, dirigido por Dick Advocaat, utiliza jugadores formados en academias neerlandesas para competir contra grandes potencias mundiales.Más allá del fútbol, la isla es reconocida por su historia colonial y sus fuertes lazos culturales con el Reino de los
Países Bajos.