Un ataque de drones ucranianos alcanzó una refinería de petróleo en Moscú por segunda vez en tres días, provocando incendios y escasez de combustible.Las defensas aéreas rusas no lograron frenar la ofensiva, lo que causó la suspensión de vuelos y daños en diversas áreas urbanas.El presidente
Volodymyr Zelenskyy describió la operación como una respuesta directa a los ataques con misiles rusos sobre Kiev.