Porsche anuncia que trasladará toda la producción del SUV Cayenne de la planta multi‑marca de Volkswagen en Bratislava a su planta de Leipzig, una decisión que exige recortes salariales y deja las negociaciones sin resolver.El traslado forma parte de una reestructuración más amplia que incluye cientos de despidos y traslados de personal al centro de Volkswagen en Wolfsburg, mientras Porsche busca aumentar la utilización de Leipzig tras la caída de ventas en China y la presión de los aranceles US.El Chief Executive
Michael Leiters afirma que la empresa mantiene su apuesta por la producción en
Alemania y seguirá con la consolidación y las medidas de contención de costes pese al impacto económico sobre los trabajadores eslovacos.