Péter Magyar y su partido Tisza lograron una victoria histórica en las elecciones legislativas de Hungría, obteniendo una mayoría de dos tercios y poniendo fin a dieciséis años de mandato de Viktor Orbán.Con una participación récord del ochenta por ciento, Magyar prometió desmantelar la corrupción estatal y reconstruir los servicios públicos mientras mantiene una postura nacionalista firme.Aunque busca restaurar la confianza con la
OTAN y
Bruselas, el nuevo liderazgo rechaza el envío de armas a
Ucrania y se opone a la aceleración de su ingreso en la
Unión Europea.