Disney recorta 1.000 puestos de trabajo en su estructura, incluyendo una reducción del ocho por ciento en la plantilla de Marvel.Los despidos afectan principalmente al marketing, las divisiones de marca y desarrollo visual mientras la empresa recurre a contratistas externos.Esta reestructuración sigue las tendencias del sector para mejorar la rentabilidad del streaming tras la lenta recuperación pospandemia.