El secretario de Defensa Pete Hegseth ha revocado la política de vacunación obligatoria contra la gripe que se aplicaba en las fuerzas armadas estadounidenses desde hace ocho décadas.Aunque el gobierno afirma que esta medida protege la libertad de los soldados, expertos médicos advierten que podría afectar gravemente la capacidad operativa de las tropas.La decisión ha enfrentado duras críticas de líderes políticos y militares, quienes cuestionan la seguridad sanitaria de los militares tras el fin de este protocolo preventivo.