Responsables de la Comisión Europea y representantes de 15 Estados miembros celebran en Bruselas una reunión técnica confidencial con cinco representantes talibanes, incluido Abdul Qahar Balkhi, para debatir la aceleración de las repatriaciones de migrantes afganos irregulares considerados riesgos para la seguridad.Bélgica concedió visados de un día tras controles de inteligencia, un paso que provoca controversia política interna mientras la UE recalca que la sesión es de carácter técnico y no equivale a reconocer al régimen talibán que retomó el poder en 2021.Organizaciones de derechos humanos y diputados presentan protestas y denuncias legales, argumentando que las conversaciones corren el riesgo de legitimar a un régimen acusado de crímenes contra la humanidad y represión de género, mientras los gobiernos buscan soluciones prácticas para devolver a migrantes considerados peligrosos.La reunión forma parte de una estrategia de la
UE para aumentar las tasas de retorno, actualmente en 29%, y sigue a visitas europeas previas y vuelos de repatriación por países como
Alemania que subrayan la presión sobre
Bruselas para gestionar el aumento de solicitudes de asilo afganas.