Perú celebra una decisiva segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en medio de una intensa polarización política.Ambos candidatos enfrentan un alto rechazo electoral mientras debaten sobre la frágil economía y los recientes escándalos de corrupción en el Congreso.Los analistas advierten que el ganador heredará un panorama político fragmentado que amenaza la estabilidad a largo plazo y la confianza empresarial.