La FIFA ha absuelto al árbitro asistente australiano Shaun Evans tras la controversia generada por un gesto realizado durante un partido de la Copa del Mundo.La organización Fare había solicitado su exclusión por sospechas de mensajes de odio, pero Evans aclaró que fue un movimiento involuntario al sostener un bolígrafo.Una comisión disciplinaria independiente revisó las imágenes y concluyó que no hubo infracción alguna al código de conducta del organismo deportivo.El caso ha sido cerrado sin la aplicación de sanciones, permitiendo al colegiado continuar con sus funciones dentro del torneo internacional.