La Casa Blanca avanza en los planes para autorizar a Ucrania a fabricar interceptores Patriot bajo licencia y negocia transferencias tecnológicas, exenciones de control de exportaciones y asociaciones industriales mientras los fabricantes estadounidenses no han sido notificados formalmente.La producción con licencia llevará meses porque las empresas ucranianas y los socios occidentales deben completar el equipamiento, las certificaciones y los cambios en la cadena de suministro, y Washington solicita entregas provisionales de interceptores a casi 40 países para cubrir las carencias actuales.La industria estadounidense está construyendo cuatro nuevas plantas que podrían doblar la producción anual de interceptores en 18 meses si avanzan las aprobaciones de exportación y las transferencias técnicas, un paso que podría reforzar la disuasión de la OTAN pero con riesgos legales y de control de calidad.