Donald Trump transformó el jardín sur de la Casa Blanca en una arena para el torneo UFC Freedom 250 en su octogésimo cumpleaños.Los combates se llevaron a cabo bajo una estructura metálica llamada The Claw tras fracasar los intentos legales para detener el evento.La producción de 60 millones de dólares fue financiada por la UFC con estrictas medidas de seguridad coordinadas por el FBI.El presidente estadounidense continuó con el espectáculo antes de emprender su viaje oficial hacia la próxima cumbre del
G7.