Más de 10.000 abogados federales han abandonado sus cargos desde que Donald Trump asumió el poder, provocando una reducción del diecisiete por ciento en el personal legal.Aunque el gobierno califica el éxodo como una purga de opositores políticos, esta tendencia ha dejado a las agencias con dificultades para gestionar grandes volúmenes de casos.Un juez federal bloqueó recientemente el acceso a un fondo de 1.776 millones de dólares del
Departamento de Justicia, reabriendo al mismo tiempo el litigio sobre los registros fiscales de la
IRS.