Elisa desactiva la última red telefónica analógica por cable de Finlandia y finaliza el servicio después de una llamada simbólica entre Topi Manner y Jarkko Saarimäki.El operador dice que solo quedan unas pocas miles de clientes con línea fija pura, Telia y DNA ya desmantelaron sus redes de cobre y algunos proveedores locales seguirán ofreciendo conexiones locales básicas.El cierre completa la migración a la fibra óptica y a las redes todo‑IP iniciada en los años 1880, acelerada por la adopción del móvil impulsada en parte por
Nokia, y sigue movimientos similares en
Estonia,
Países Bajos,
Noruega, España y Alemania.