Francia se enfrenta a una intensa ola de calor con temperaturas que alcanzan los 41 grados centígrados en gran parte del país.Más de 784 escuelas han tenido que ajustar sus horarios o cerrar, mientras que el servicio ferroviario ha cancelado varios trayectos.Los expertos vinculan la mayor frecuencia de estos eventos extremos en la
UE con el impacto directo del cambio climático global.