El Senado de los Estados Unidos aprobó una ley de vivienda destinada a combatir la escasez de diez millones de hogares mediante la simplificación regulatoria y límites a grandes inversores.La normativa facilita financiación federal y reformas urbanísticas con el fin de reducir los costes y fomentar la construcción de nuevas viviendas.El proyecto pasa ahora a la
Cámara de Representantes para su ratificación final previa a la firma del Presidente
Donald Trump.