El senador Lindsey Graham muere de forma súbita a los 71 años tras una década en la que pasó de ser un crítico severo de Donald Trump a uno de los aliados más cercanos del Presidente, un cambio impulsado por cálculos políticos y la muerte de su mentor John McCain.Graham consiguió acceso mediante partidas de golf, almuerzos en la Casa Blanca y llamadas privadas para mantener influencia en la administración de Donald Trump y en el Partido Republicano, pese a criticar públicamente al Presidente en momentos como después del asalto del 6 de enero al Capitolio.La respuesta inicial de
Donald Trump a la muerte de Graham es criticada como centrada en sí misma e insensible, intensificando el debate sobre el legado de Graham y la transformación del
Partido Republicano bajo
Donald Trump.