Netflix encarga una serie de espionaje centrada en padre y hija que reúne a Millie Bobby Brown y David Harbour y les otorga créditos como productores ejecutivos.Jack Thorne crea la serie, que adapta libremente el libro A Spy In the Blood de Paul Warner; Joe Hipps y A24 figuran como socios de producción tras un encargo directo a serie.Millie Bobby Brown sigue con otros proyectos para
Netflix, incluido el tercer filme de “
Enola Holmes”, mientras
David Harbour regresa tras trabajos para
HBO y la película “
Avengers: Doomsday”, y ambos han hablado públicamente de tensiones pasadas.