Hodan Abby, la última australiana conocida vinculada al Estado Islámico en Siria, ha recibido un permiso de retorno y permanece en el noreste sirio con una hija herida que necesita cirugía urgente.El ministro del Interior australiano Tony Burke dice que no se sorprendería si Hodan Abby decide no regresar y advierte que la Policía Federal Australiana podría arrestarla si volviera, con condiciones estrictas como control de comunicaciones y dirección obligatoria.Fuentes de seguridad y expertos legales señalan que Abby actuó como juez de la sharia y ejecutora en el campo de detención kurdo
al-Roj, organizando matrimonios forzados, maltratando a una niña yazidí y agrediendo a una detenida, y podría enfrentar cargos por crímenes de lesa humanidad.