Decenas de miles marchan en Budapest para el Pride anual después de que Viktor Orbán perdiera el poder y el nuevo gobierno autorizara la manifestación.El Tribunal de la UE dictaminó que la ley húngara de 2021 contra las personas LGBT viola las normas de la UE, y grupos de derechos y la Comisión Europea instan al primer ministro Péter Magyar a derogar las restricciones sobre reconocimiento de género, materiales escolares y adopciones.Los organizadores ofrecen estimaciones dispares de asistencia, el desfile avanza con 38 C y suministro de agua y atención médica, y participantes como
Petra Toth,
Fanni Fajth y
Boglarka Boruzs dicen sentirse más esperanzados aunque no han llegado cambios legales.