La inflación en el Reino Unido alcanzó el 3,3% en marzo debido a que la guerra en Irán provocó un incremento en los precios de los combustibles.Este repunte ha obligado a la Bank of England a replantearse sus planes de recortar los tipos de interés para frenar la presión inflacionaria.La ministra de Hacienda
Rachel Reeves advirtió que los conflictos externos están afectando directamente el costo de vida para los ciudadanos británicos.