Kevin Warsh ha comenzado su gestión como presidente de la Federal Reserve liderando una reunión en la que se espera mantener las tasas de interés en el 3,6 por ciento.Esta postura representa un cambio respecto a las expectativas previas de recortes, priorizando el control de la inflación frente a las presiones recibidas desde la Casa Blanca.El nuevo titular busca reemplazar la comunicación pública excesiva por un estilo tradicional de consenso interno para gestionar las decisiones del comité monetario.