Alexandru Munteanu dimite como primer ministro, provocando la disolución del gabinete tras un escándalo de corrupción vinculado a la empresa pública de control del tráfico aéreo MoldATSA.La presidenta Maia Sandu anuncia que consultará a los grupos parlamentarios para nombrar un sucesor con rapidez; Munteanu, 62 años, queda como primer ministro interino y una comisión parlamentaria abre una investigación sobre las designaciones en las empresas estatales.Munteanu, economista que trabajó en el
World Bank y en
Crédit Lyonnais y que fue nombrado tras la victoria del Party of Action and Solidarity, se marcha mientras
Moldavia avanza en las negociaciones con la
UE para la adhesión y se encuentra entre
Ucrania y
Rumanía, miembro de la
UE y de la OTAN, bajo la presión de
Rusia.