El presidente Donald Trump asistió al tercer partido de las finales de la NBA en el Madison Square Garden, provocando abucheos generalizados y complicaciones logísticas.Las medidas de seguridad impuestas por el US Secret Service causaron retrasos considerables, atrayendo reproches tanto de políticos como de personalidades de los medios.A pesar de que el comisionado de la NBA calificó la asistencia como un acto neutral, los San Antonio Spurs lograron vencer a los Knicks por 115-111 en un tenso ambiente.La aparición fue cuestionada por diversos sectores que consideraron la visita como una interrupción política negativa durante la celebración deportiva.