El presidente Donald Trump afirma públicamente haber ordenado al ejército de los Estados Unidos que mantenga 1.000 misiles «Locked and Loaded» listos para golpear Irán si Teherán intenta asesinarlo, una declaración que eleva la retórica disuasoria.Expertos legales y responsables de seguridad subrayan que una represalia automática no es jurídicamente posible: la autoridad para ordenar ataques pasaría inmediatamente al vicepresidente JD Vance conforme a la 25ª Enmienda y al Presidential Succession Act, y los Estados Unidos no disponen de un interruptor técnico de tipo «dead man’s switch».Los servicios de inteligencia y ex funcionarios advierten sobre planes iraníes creíbles contra
Donald Trump, responsables
israelíes habrían advertido a homólogos estadounidenses, el líder supremo
Mojtaba Khamenei promete venganza tras la muerte anterior de
Ali Khamenei, y la
Casa Blanca no ha aclarado cómo se ejecutarían órdenes permanentes si el presidente fuera asesinado.