El Banco Central Europeo ha elevado los tipos de interés al 2,25 por ciento ante el repunte de la inflación al 3,2 por ciento tras la guerra en Irán.La medida supone un giro en la política de la UE para contener el impacto de los costes energéticos sobre la estabilidad de los precios.Los mercados evalúan ahora si la
Reserva Federal de los Estados Unidos seguirá una tendencia similar para controlar la inestabilidad actual.