El primer ministro Keir Starmer ha acusado al multimillonario Elon Musk de fomentar la división mediante una intensa injerencia política tras el asesinato de Henry Nowak.El conflicto se ha intensificado a medida que Musk utiliza X para promover narrativas sobre el sesgo policial y financiar acciones legales contra agentes.La diputada laborista Jess Asato ha iniciado una demanda contra xAI, alegando que la herramienta Grok generó imágenes sexuales no consentidas de ella.Las autoridades continúan investigando el homicidio y las implicaciones de estas actividades en redes sociales para la estabilidad democrática.