Noruega se prepara para el cuarto de final de la Copa del Mundo contra Inglaterra en el Hard Rock Stadium tras eliminar a Brasil, y Ståle Solbakken exige concentración y rendimiento más que celebración.Solbakken califica la readmisión de Folarin Balogun como una "mala decisión" que podría dañar la integridad de la Copa del Mundo y dice sentir simpatía por los USA, reiterando su política respecto a jugadores que permanecen en clubes rusos.La trayectoria y la vida personal de Solbakken —títulos con el
FC Copenhagen, salidas turbulentas de
1. FC Köln y
Wolverhampton Wanderers, su hijo Markus con esclerosis múltiple y un paro cardiaco pasado que requirió un desfibrilador— explican su énfasis en estabilidad defensiva y adaptabilidad táctica.