Brendan Banfield fue sentenciado a cadena perpetua sin libertad condicional por el asesinato de su propia esposa.El ex oficial del IRS colaboró con una niñera para atraer a un extraño a su casa como chivo expiatorio.La fiscalía demostró que el crimen en Virginia fue una ejecución calculada que involucró engaños sexuales.El juez rechazó las declaraciones de inocencia destacando la malicia demostrada frente a su hija menor.