Tres excursionistas fallecieron por enfermedades relacionadas con el calor durante dos incidentes separados en el Grand Canyon este mes de junio.El National Park Service advirtió que las temperaturas en el interior del cañón suelen superar los 109 grados, haciendo que los senderos sean muy peligrosos.Estos decesos resaltan los riesgos persistentes en uno de los parques más visitados de los US, donde es vital seguir las recomendaciones de seguridad.