Las autoridades informan ahora de estimaciones de asistencia entre 15–30M a lo largo de la procesión de seis días y han ampliado seguridad, controles, transporte y estaciones de ayuda para gestionar el calor extremo y las aglomeraciones persistentes.La procesión comenzó en la Imam Khomeini Grand Mosalla de Teherán y se trasladará a Qom, Najaf, Kerbala y Mashhad, con los ataúdes de Ali Khamenei y varios familiares expuestos, y Mojtaba Khamenei sigue fuera de la vista pública.Las ceremonias mezclan ritual religioso y mensaje político—cantos pidiendo venganza y publicaciones provocadoras en redes sociales—y los analistas advierten que la movilización masiva podría tanto consolidar como exponer fracturas en el orden político iraní mientras complica las conversaciones diplomáticas entre EE. UU. e
Irán.