Vance Boelter se declaró culpable de cargos federales por el asesinato de dos políticos del estado de Minnesota.Tras disfrazarse de policía para perpetrar los ataques, el autor evitó la pena capital mediante un acuerdo judicial.La condena impuesta consta de dos cadenas perpetuas consecutivas y cuarenta años de prisión adicionales.Este suceso pone de relieve el creciente peligro de la violencia política contra los legisladores en los
USA.