Las fuerzas rusas lanzaron un ataque masivo con misiles y drones contra Kiev y Járkov, provocando diez muertes y daños severos en la Catedral de la Dormición del Monasterio de las Cuevas.Ucrania condenó los ataques como actos de terror cultural, mientras que Rusia negó toda responsabilidad y señaló a los sistemas defensivos suministrados por los USA.La ofensiva coincidió con consultas diplomáticas que involucraron a la administración estadounidense poco antes de una cumbre internacional sobre el conflicto.