Un informe de la National Audit Office reveló que Andrew Mountbatten-Windsor obtuvo beneficios subarrendando casas en una finca de Windsor donde residió sin pagar alquiler durante décadas.La auditoría expuso además que varios miembros de la familia real que no cumplen funciones oficiales ocupan residencias financiadas por la Sovereign Grant o mediante contratos de alquiler a largo plazo.Estas revelaciones han desencadenado un escrutinio parlamentario sobre la transparencia de la gestión inmobiliaria real y el uso continuo de fondos públicos para viviendas privadas.