Un tribunal tailandés condenó a muerte a dos hombres uigures por el atentado del año 2015 contra el santuario Erawan que dejó veinte fallecidos en Bangkok.El proceso judicial de una década sufrió numerosas demoras, pero el juez determinó que el ataque premeditado merecía la aplicación de la pena capital.Los analistas vinculan la explosión con represalias por la deportación forzosa de uigures de
Tailandia hacia China, ignorando las advertencias de la
ONU.