La selección nacional de fútbol de Irán recibió la orden de abandonar los Estados Unidos inmediatamente después de su empate 2-2 ante Nueva Zelanda en Los Ángeles.La administración Trump denegó la entrada a varios miembros del cuerpo técnico, lo que obligó al equipo a trasladar su base de entrenamiento a México.Los manifestantes frente al estadio protestaron contra el equipo como símbolo político exhibiendo banderas prohibidas por la normativa de la
FIFA.