El Papa León XIV consagró la Torre de Jesucristo de 172,5 metros en la Sagrada Família de Barcelona ante 120.000 personas.El acto, al que asistieron Felipe VI y Pedro Sánchez, conmemoró el centenario de la muerte de Antoni Gaudí y convirtió al templo en el más alto.La construcción continuará durante la próxima década tras la bendición de la cruz situada en la cima de la estructura.