Documentos internos revelan que el proyecto del salón de baile en la Casa Blanca cuesta 600 millones.Los contribuyentes cubren más de 300 millones de este total a pesar de las promesas de fondos privados.La obra implica la demolición del ala este para construir búnkeres subterráneos y nuevas estructuras.Los desafíos legales y las críticas del Congreso continúan mientras los trabajos siguen bajo revisión.