El presidente Donald Trump ha nombrado a Bill Pulte como director interino de inteligencia, una decisión que ha generado críticas bipartidistas debido a su escasa experiencia.Varios senadores advierten que su historial de ataques contra adversarios políticos podría derivar en una politización peligrosa de los servicios de inteligencia.Esta medida polémica complica las negociaciones legislativas en curso para renovar la ley de vigilancia extranjera antes de la fecha límite fijada para mediados de junio.