La administración Trump ha puesto en marcha una subasta para la explotación de petróleo y gas en el refugio nacional de vida silvestre de Alaska.Los partidarios aseguran que el plan impulsará la energía y el empleo, mientras que grupos indígenas alertan sobre el impacto en los terrenos de cría de los caribúes.Varias empresas energéticas enfrentan presiones para evitar la participación ante las crecientes disputas legales sobre la protección de esta reserva natural.