Moscú ha comenzado a importar gasolina desde India después de que ataques de drones ucranianos dejaran fuera de servicio alrededor de un tercio de la capacidad de refinación rusa, provocando una caída del 17% en la producción de gasolina y rationamientos y largas colas en más de la mitad de las regiones rusas.El presidente ruso Vladimir Putin ordenó el refuerzo de las defensas aéreas, reparaciones más rápidas y límites a las exportaciones de gasolina y combustible de aviación mientras restaba gravedad a las carencias; se valora también prohibir exportaciones de diésel.Los analistas dicen que las sanciones occidentales prolongarán los tiempos de reparación por meses y advierten que los suministros podrían empeorar durante la temporada agrícola, cuando aumenta la demanda de diésel; el presidente ucraniano
Volodymyr Zelenskyy afirmó que la campaña busca dañar la logística militar rusa y aumentar la presión interna sobre el Kremlin.