Donald Trump participa en la cumbre de la OTAN en Ankara tras aceptar la invitación personal de Recep Tayyip Erdogan, y funcionarios estadounidenses afirman que la visita podría allanar el camino para relajar las restricciones de EE. UU. sobre ventas militares, mientras la Casa Blanca prepara propuestas estratégicas para influir en Ankara.La decisión refuerza la influencia de Turquía en la OTAN: tiene el segundo ejército más numeroso de la alianza, controla el Bósforo y ha ampliado una industria de defensa nacional que suministra drones y piezas a Ucrania, aunque la oposición del Congreso frena transferencias rápidas debido a la compra del sistema ruso S-400.Las tensiones sobre la carga financiera de la defensa resurgieron en las conversaciones después de que
Donald Trump afirmó «We are the most powerful», las delegaciones afrontaron olas de calor y tormentas, y Moscú elevó las advertencias contra el armamento de Ucrania mientras la
OTAN impulsa el aumento de la producción de armas y el gasto en defensa en Europa.