Las fuerzas de seguridad en Herat abrieron fuego contra los manifestantes que protestaban por la reciente detención de mujeres por violar los estrictos códigos de vestimenta, dejando al menos un muerto y varios heridos.La UNAMA confirmó la violencia, condenando la represión y exigiendo al régimen que respete las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.Los funcionarios talibanes defendieron la aplicación de su interpretación de la
sharia mientras descartaban los informes sobre abusos generalizados como rumores sin fundamento.