Las fuerzas de seguridad bolivianas están retirando los bloqueos restantes tras el decreto de estado de emergencia por 90 días para terminar con siete semanas de disturbios.El presidente Rodrigo Paz inició la intervención militar para desmantelar las protestas que provocaron escasez, acusando a Evo Morales de liderar un plan de desestabilización.La crisis, que dejó 14 muertos y un accidente aéreo fatal, surge de las severas medidas de austeridad y la fuerte oposición que enfrenta la administración de centro-derecha.