OpenAI limita el lanzamiento público inicial de GPT-5.6, reservando la variante más potente, Sol, a socios autorizados por la Casa Blanca mientras se realiza una revisión de ciberseguridad.La decisión sigue un decreto ejecutivo que permite una revisión federal voluntaria de 30 días y una directiva de control de exportaciones que obligó a Anthropic a retirar Mythos y Fable del acceso público.Críticos como Alex Stamos afirman que el gobierno no ha probado los motivos de seguridad alegados y advierten que revisiones repetidas podrían dañar la competitividad de Estados Unidos frente a China en inteligencia artificial.OpenAI asegura que la medida es temporal, que ha mostrado los modelos al
Pentágono y a colaboradores de confianza, y que planea un despliegue gradual con acceso internacional ampliado tras negociar con la Administración.