Un amplio tramo de acantilado junto al faro de Miramar en Biarritz se derrumba sobre la Bahía de Vizcaya, sepultando a tres buzos; tras la caída de unos 2.000 metros cuadrados de roca una mujer aparece muerta y otro buzo permanece desaparecido.Los equipos de rescate suspenden las búsquedas durante la noche y acordonan unos 300 metros de costa, prohibiendo la natación y la navegación mientras expertos geotécnicos evalúan la estabilidad del acantilado y el riesgo de nuevos desprendimientos.Las autoridades apuntan a derrumbes anteriores en el mismo lugar en 2008 y 2018 y indican que los investigadores analizan si la ola de calor actual y la erosión costera de larga data contribuyeron al fallo.