La Office of Inspector General del Department of Homeland Security concluye que el Secret Service estadounidense ignoró múltiples alertas y violó protocolos, lo que permitió a Thomas Crooks intentar asesinar al entonces candidato Donald Trump en un mitin en Butler, Pennsylvania, matando a un transeúnte y rozando a Donald Trump en la oreja.El informe sin tachaduras, basado en 92 entrevistas, más de 70.000 documentos y una reconstrucción 3D, dice que la agencia no registró más de 100 transmisiones radio locales, tenía un sistema antidrone inoperante por un operador con poca formación y un cable Ethernet roto, y recibió solo unas pocas llamadas y mensajes que alertaban sobre Crooks.El informe culpa a una escasez crónica de personal superior al 21%, 1,2M de horas extras que provocaron agotamiento, una pobre coordinación con la policía local y la negativa del personal de campaña a bloquear la línea de tiro; la OIG emite siete recomendaciones mientras el
Congreso sopesa una supervisión mayor y algunos republicanos piden la renuncia de la directora
Kimberly Cheatle.