El primer ministro Péter Magyar impulsa una enmienda constitucional de 12 puntos que recortaría el mandato del presidente Tamás Sulyok y devolvería a la Corte Constitucional la supervisión del presupuesto.El partido Tisza, con una mayoría parlamentaria de dos tercios tras una victoria electoral decisiva en abril, establece límites de tres mandatos para los diputados, fija una edad de jubilación de 70 años para los jueces incluido Péter Polt y crea una Oficina Nacional de Recuperación de Activos Públicos para combatir la corrupción.El presidente
Tamás Sulyok califica la medida de violación del estado de derecho,
Fidesz organiza protestas y
Human Rights Watch y
Amnesty International exigen garantías procesales mientras Magyar amenaza con iniciar un juicio político si Sulyok se niega a firmar.